Última Milla y Omnicanalidad: Retos y Oportunidades
- OmniPark
- 23 jun 2025
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La logística de última milla —la entrega final al cliente— se ha convertido en un elemento crítico. Actualmente, este tramo representa más de la mitad del costo total de distribución, con un peso del 53 %, y condiciona directamente la experiencia de compra. Según un estudio de McKinsey, el 90 % de los consumidores encuestados afirmaron que pueden esperar entre 2 y 3 días por un envío si con ello evitan pagar flete. Además, muchos priorizan la fiabilidad sobre la velocidad extrema. Casi un tercio también estaría dispuesto a pagar un extra por opciones de entrega más sostenibles. Estos hallazgos indican que los retailers deben balancear rapidez, costo y conveniencia.
Para adaptarse, las empresas están optimizando rutas y diversificando sus métodos de entrega: puntos de conveniencia, lockers, envíos en bicicleta, vehículos privados y eléctricos, que además refuerzan la visibilidad con tecnologías de trazabilidad en tiempo real y bajo costo.
Al mismo tiempo, la omnicanalidad redefine la estrategia logística: ya no basta con operar canales online y tiendas físicas de forma separada. Como explica la AMVO, es clave transitar de una multicanalidad desconectada a un modelo de “omnicanal integrado”, en el que cada punto de contacto (app, sitio web, tienda física o centro de distribución) funcione de manera coordinada.
Bajo este esquema, las empresas alinean áreas como operaciones, ventas y marketing en torno a objetivos comunes, utilizando análisis de datos en tiempo real para ajustar la experiencia del cliente al instante. Las marcas líderes ya han comenzado a descentralizar inventarios, estableciendo mini-centros de fulfillment cercanos a zonas urbanas de alta demanda. Como destaca DHL, “descentralizar los inventarios y equilibrar costos con nivel de servicio” es clave para la estrategia omnicanal, pues permite acortar distancias y mejorar los tiempos de entrega sin disparar los gastos operativos.

"Para adaptarse, las empresas están optimizando rutas y diversificando sus métodos de entrega: puntos de conveniencia, lockers, envíos en bicicleta, vehículos privados y eléctricos, que además refuerzan la visibilidad con tecnologías de trazabilidad en tiempo real y bajo costo."
Hoy en día, podemos ver esta omnicanalidad reflejada en grandes retailers mexicanos como Liverpool, donde su opción “Pick & Collect” (compra en línea y recoge en tienda) es una de las divisiones con mayor crecimiento. Diversos estudios demuestran que cuando un cliente identifica físicamente el lugar donde puede reclamar una compra en línea —es decir, sabe que hay una tienda o bodega vinculada—, tiende a gastar hasta un 22 % más en ese canal o marca. La omnicanalidad, por tanto, se ha vuelto crucial para quienes desean competir en el ecosistema digital actual.
Estas transformaciones también representan oportunidades para emprendedores e inversores. La demanda de plataformas para gestión de entregas está creciendo, al igual que la apertura de parques industriales cercanos a ciudades (microhubs) y soluciones innovadoras de última milla como centros de reparto “oscuros”, flotas eléctricas y mensajeros mediante crowdsourcing.
Las grandes empresas, por su parte, suelen asociarse con operadores logísticos locales que conocen las particularidades de cada región. Muchas prefieren delegar la entrega en zonas críticas para garantizar cobertura y eficiencia. También incorporan inteligencia artificial para proyectar la demanda y optimizar rutas. Un caso citado por Forbes muestra cómo Samsonite, líder en equipaje, asigna proveedores distintos por zona geográfica (CDMX, Estado de México y periferias), mejorando significativamente sus tiempos de entrega. Gracias al análisis de datos e IA, pueden identificar patrones de compra y ajustar dinámicamente sus procesos logísticos.
Finalmente, la sostenibilidad se consolida como un factor decisivo en la logística de última milla. En el AMVO Forum 2025 se destacó que al menos el 75 % de los consumidores en México preferirían opciones de entrega con menor impacto ambiental, incluso si eso implica esperar un poco más. Este cambio abre un nicho rentable para empaques ecológicos, rutas verdes y métodos alternativos como drones o bicicletas. Invertir en logística sustentable no solo reduce emisiones, sino que también fortalece la lealtad del cliente y genera reputación positiva.
En síntesis, para empresarios e inversionistas del sector logístico, los desafíos relacionados con eficiencia, tecnología y sostenibilidad en la última milla son también una enorme fuente de innovación y valor agregado.
Dada la competencia entre los actores logísticos, los precios de renta de las naves industriales se definen cada vez más en función de su ubicación estratégica. Según datos de SiiLA, por cada kilómetro que una bodega se aleja del centro urbano, el costo por metro cuadrado disminuye en promedio 0.2 %.
Bibliografía – Artículo 2: Última Milla y Omnicanalidad: Retos y Oportunidades
DHL Logistics Trends Radar 2024.
McKinsey & Company, Last-Mile Delivery: The Challenge of Cost and Convenience, 2023.
AMVO, Omnicanalidad en México – Estudio 2023 y 2024.
CBRE Research México, Informe Mercado Logístico CDMX & Zona Metropolitana, Q1–Q2 2024.
Forbes México, “Samsonite y la integración de su modelo logístico a IA y datos en tiempo real”, marzo 2024.
Bain & Company, The Future of Retail & Last-Mile Logistics, 2023.
Revista Expansión, “Entregas verdes: consumidores mexicanos prefieren opciones sostenibles”, Foro AMVO 2025.




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